viernes, 5 de agosto de 2011

Tercer diamante: Cuelgo las cartas



Hubo una etapa de mi vida en la que la magia era muy importante… Coincidió con la creación de este blog (cinco de diamantes), y quizá por eso creé un diamante sobre la magia (en todos los sentidos). Hoy, cuelgo las botas. Cuelgo las cartas. Lo dejo. Eso no supone la desaparición de este diamante, sino que se centrará en otro tipo de magia. Alguna que sepa entender a duras penas.

¿El motivo? Bueno, las decisiones importantes nunca se toman por un único motivo. Uno de los más influyentes es que perdí la capacidad de ilusionar. Quizá sea el público, pensaba, que no disfruta con estas cosas. Pero cuando descubrí que disfrutaba con otros, deje de ser un ilusionista y me quedé en poco más que iluso.

En mis mejores momentos, yo era aficionado de aprendiz de mago amateur, pero con eso me bastaba. Jamás pretendí engañar, vacilar, ni poner en evidencia a nadie, solo quería sentir el poder indescriptible de hacer “sentir” a los demás. Esa era mi ambición. Nunca quise aplausos, pero cuando veía como se abrían los ojos y crecían las sonrisas siempre se me erizaban los pelos de la nuca.

Daniel, Jorge, Jesús, Gonzalo, David, Astrid, Dani, David, Eva, Raquel, Diego, Kike, Roberto, Juan Manuel, Elena, Nacho, Diego, Bea, Ignacio, Alberto, Esther, Ángeles, Tere, Manu, Lucas, Felipe, Silvia, Marian, Guadalupe, Rubén, Ángela, Alex, Inma, Rocío, Irene, Vale, Pablo, Taw Fik, Jandro, Marta, Michou, Nacho, Lara, Aquilino, Alberto, Alba, Narciso, Pablo, Davo, Antonio, Álvaro, Ana, Virginia, Alba, Álvaro, Diego…

No recuerdo solo los nombres, sino todos y cada uno de esos ojos empeñados en creer lo que sus cabezas sabían que no existía. Llegar a dudar que pueda existir la magia es el primer paso para que exista. Sin embargo, ha llegado un momento en que mis juegos ya no ilusionan, y la ilusión por aprender nuevos decrece. Gracias Juan, gracias Canuto, hicieron todo lo posible, y jamás dejaré de ser espectador. También quiero ver como otros disfrutan haciendo que sean mis ojos los que se arriesguen a creer.

Me conformo con saber que alguna vez ilusioné a algunos. Y siempre sentiré celos de quién logró arrancar aquella emoción en la voz de quien yo no pude más que soñar conseguir. Y si alguien pensaba en recriminarme mis celos, sabed que tengo las miserias que como ser humano me corresponden. No es un defecto, es un derecho.

Es el gran sino de mi vida. Alguna vez dejé la guitarra sin haber aprendido a tocarla, dejo la magia sin haber sido mago, dejé el arte sin haber -querido- ser artista, quién sabe si pronto dejaré de escribir sin haber sido escritor, y algún día dejaré de ser hombre sin haber sido niño. Es el mal del que abarca mucho y aprieta poco. Excepto en alguna faceta de mi vida, en la que abarqué tan poco que apreté demasiado.

Yo guardaré mis recuerdos, vosotros guardad aquella carta firmada que alguna vez os regalé. Pero os invito a disfrutar de mi último truco (siempre odié esta palabra): cada vez que veáis un cinco de diamantes, sabed que era exactamente la carta que yo estaba pensando.

A partir de ahora, ya todas mis barajas serán invisibles.

lunes, 25 de julio de 2011

Segundo diamante: America se descubrió por error y la luna por una mamada



Hace poco he descubierto un lugar maravilloso. Es… como una terraza. Puedes sentarte al sol durante todo el día. Y se ven muchas cosas desde allí. Casi todas. Puedes ver las montañas, a lo lejos, y como multitud de carreteras parten desde ti a diferentes lugares. Y también llegan hasta ti desde todos los lugares.

Los errores no son tal, sino que siempre se transforman en puntos de partida que te llevan a soluciones insospechadas. Y es entonces cuando te das cuenta de que las mejores fotos son aquellas que no quisiste hacer. Las mejores frases son aquellas que no quisiste escribir. Y sobre todo, los mejores días son aquellos que no quisiste vivir. Esos en que te levantas, y huyes, corres durante kilómetros para no vivir un día de fiesta, escapas, escalas a esa terraza, y de repente descubres un nuevo día que amaneció a eso de las 12, pero que desgraciadamente anocheció cuando aún no eran las 8.

Hace poco he descubierto un lugar maravilloso. Me enseñó que es necesario ordenar tu casa antes de salir a comerte el mundo. A encontrar primero en tu interior la foto perfecta, para poder buscar una mejor allí fuera. Tal es su poder, que hasta Dalí parece más genio, e incluso Bukowski más borracho. Todos los artistas bajaron su caché al de creadores, y Picasso solo tenía que alargar el brazo para encontrar el verde que buscaba.

El humo de los porros estaba pasado por agua, y entre calada y calada aparecía de vez en cuando el tercero en discordia. Porque… 1- él estaba allí con nosotros aunque se empeñase en ir de boda. Y es que no hay dos sin tres. 2- ella estaba allí con nosotros aunque se empeñase en que no había boda. Y es que no hay dos sin tres. Y 3- …no hay dos sin tres. (te echaba de menos y enhorabuena).

Hace poco he descubierto un lugar maravilloso. En él un matrimonio podía ser feliz estando separado, y en algún lugar del más allá, una viejecita cumple su palabra y se la chupa a su marido.

Hace poco he descubierto un lugar maravilloso. Estaba habitado por un pequeño duende, al que prometí volver. Y hasta entonces, me traje de recuerdo de una ficción muy… “pulp” y la marca de unos labios en el dorso de mi mano.

Primer diamante: la parábola del hijo pródigo

A veces quieres escribir algo, quieres transmitir algo, y te encuentras con que alguien ya lo ha hecho antes y mejor que tú. Esto me ha ocurrido varias veces, pero es la primera que ese alguien es un tal "Dios". Y me gusta mucho la ironía que utiliza este autor.

Lc 15, 1-3.11-32

En aquel tiempo, se acercaban a Jesús todos los publicanos y los pecadores para oírle. Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este acoge a los pecadores y come con ellos. Jesús les dijo esta parábola: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.

Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba.

Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros."

Y, levantándose, partió hacia su padre. «Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo." Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado". Y comenzaron la fiesta.

Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano." El se irritó y no quería entrar.

Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!" Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado."

viernes, 17 de junio de 2011

Tercer diamante: meditaciones sobre sopa Campbell´s y arte Pop

(Antes de empezar: Coloco este texto en mi tercer diamante, el de magia. Lo hago porque hay muchos tipos de magia. Ésta es una.)

Siempre odié los veranos. Me alejaban de los lugares en los que yo quería estar. Y me acercaban a los que me horrorizaban. Nuestra relación no ha mejorado. Odio los veranos. Siempre deseo que pasen rápido. Solo son dos meses –me digo –pero nunca salen las cuentas. Especialmente este año, no me salen las cuentas.

La palabra soledad cobra su máximo sentido. Aquellos en quienes pienso comunican (el teléfono móvil al que llama está apag… piiii) Ya sabes. Y no hay tiempo para que nadie piense en mí. Sin embargo, Madrid es diferente. Siempre pensé que en verano la ciudad se vaciaba, pero yo camino por sus calles y no veo más que gente, y sobre todo, no pienso más que en gente. Pienso en caras, pienso en nombres, pienso en números… ¡Ay! Números… lo único que me consuela es que nunca olvidaré cuánto son siete mas ocho. La gente que no ocupa las calles camina por mis ojos como si fuesen más que un sueño. Pero son sueños que no hacen compañía. Pesadillas, creo que las llaman.

Y con ellas comparto mis veranos, porque por las noches, arropado solo con sudor, veo como van cayendo los minutos desde el techo, atragantándome con cada uno que paso pensando en ti. Tú. Mi señora Linde. Una vez jugué a que te llamabas Ana, porque eres como el silencio: basta pronunciar tu nombre para perderte. De hecho, hay muchos nombres que basta pronunciar para perderte. Nunca había merecido tanto la pena estar callado. Te echo de menos. Te quiero, te anhelo, septiembre.

Y en cuanto al amor (digo amor y pienso sexo), como mi verano, solo. Dicen que es mejor compartido, pero los que hayan compartido demasiado saben que no es cierto.

Ni el calor, ni las vacaciones, ni los solsticios. Lo que me indica que ha llegado el verano es la sensación permanente de tristeza y el olor próximo de las fiestas patronales. Eso, y despertarme y darme cuenta de que no soy Andy Warhol.

jueves, 2 de junio de 2011

Cuarto diamante: proyectos I

Resumen y residuos de mi primera serie de proyectos. No son los mejores proyectos del mundo, pero son mios...








martes, 17 de mayo de 2011

Quinto diamante: manifiesto de pretensión

Quiero hacer todo lo que esté en mi mano.
En mis manos, las dos. Incluso más.
No quiero rendirme nunca, el objetivo merece la pena.
Quiero sentar una lista de prioridades, y saltármela para ponerte delante.
Quiero recuperar lo que me has dado a entender que hemos perdido.
Eso que un día dijimos que nunca perderíamos.
Eso que es lo primero que siempre tuvimos,
eso que siempre será lo primero incluso habiéndolo perdido.

Quiero que amanezca junio, pero que no llegue nunca el mediodía.
Que me ayudes a cortar mi ropa a la altura de las rodillas.
Quiero morir como el pez, por la boca, y no morder una lengua
que tiene tantas cosas bonitas que contar.
Quiero cambiar las sábanas, abrir la ventana y tirar los tubos vacíos de pasta de dientes.

Quiero hacer tanto…
Y hacer, puede que no haga, pero querer, quiero todo.

jueves, 12 de mayo de 2011

cuarto diamante: un vía crucis con QUINCE pasos



















Hoy es 12 de mayo y ya hace casi tres semanas que terminaron las vacaciones de Semana Santa. Aquellos fueron unos días bastante intensos a nivel “profesional” para mí, ya que expuse en una feria de arte y participé en un par de proyectos del colectivo de arte del que formo parte. Queda patente que este blog nunca lo llevo al día ni lo doy un uso demasiado asiduo, pero si no publico este tipo de cosas, ¿para qué lo quiero? Así que con bastante retraso informo de lo que fue, y me callo lo que pudo llegar a ser:


Tuvo lugar la VII feria de arte contemporáneo de Arévalo donde expuse un par de esculturas. (Más info sobre la feria en http://www.feriaarevalo.blogspot.com/ ). El día de la inauguración de la feria el colectivo de arte quince realizamos una performance. Los cuatro días siguientes el mismo colectivo disfrutamos de una beca de arte de la junta de Castilla y León “Artistas en residencia” en Miranda de Ebro (Burgos), donde realizamos un proyecto fotográfico llamado RE-FAKE. Para más info sobre este proyecto visitad http://quincecolectivodearte.blogspot.com/ y disfrutad de este colectivo.


Siento la entrada austera, escueta y casi rancia, pero como siempre últimamente en mi vida, afloran las excusas del poco tiempo, y sentía la casi obligación de subir esto y se me hacía demasiado tarde. Y tampoco podía permitirme publicar otras cosas y dejar pasar esto. Espero actualizar no demasiado tarde. Hay cosas que me apetece contar.


Las fotos de arriba son mis esculturas de la feria. "Torre de Babel (espejo)" y "Torre de Babel (luz)"